sábado 17 de octubre de 2009

el gris

La luz es tenue así como mi humor, un claroscuro de alegrías mezcladas con depresión y rabia. Maquillaje de payaso que oculta todo rastro de aquello que espanta a los idiotas y fascina a los escritores. En la oscura esquina del fondo del bar de la vida recibí el nombre de El Gris, camaleón monocromático que disfraza su dolor de alegría, que disfraza su depresión actuando como ebrio, que disfraza de chiste locuaz un juego de palabras que hiere en lo más profundo a quien lo escucha.
Desearía poder decir que es culpa de mi pasado, algún infortunado momento de tragedia, pero mentiría si declarase algo así sobre mi aburrido ayer. No fui tan afortunado para poder decir que fui extremadamente feliz alguna vez, supongo que más bien soy feliz de alguna manera en todo momento, no puedo negar que algunas sonrisas pertenecen al lado claro de mi alma.
Ignorante de las reglas tácitas de la sociedad me confieso encuentro el tema confuso y aburrido. Se supone que la vida en comunidad es importante, pero ¿a quién interesa de verdad? ¿No es una excusa vulgar para beneficiarse de la idiotez de los demás? Total somos útiles por un tiempo y luego descartables como tantas otras cosas en el mundo. Sólo que hoy no vivimos treinta o cuarenta años, vivimos más tiempo del que somos útiles y por eso somos descartados antes de la certeza de morir pronto.
Precisamente la certeza de la muerte reconforta el hecho innegable que nada durará la eternidad, ni cielo, ni tierra y ni el infierno. No dura el amor, no dura el dolor, no duran amigos, tampoco adversarios y enemigos, nada prevalece. Muere cada segundo, muere cada minuto, muere cada hora y mueren los días. Entonces qué importancia tiene quien seas si al final tu legado, en algún momento, no será más. Tramposos y rufianes, ladrones y asesinos, malos amores y malos amigos. No tiene importancia tus sueños porque en el fondo sabes careces de destino.
Si, soy El Gris. Pesimista sonereido, ave de mal agüero, carroñero del corazón confundido. Tic tac pasa el tiempo, tic tac uno y otro respiro. Acaso el que se arrastra, se vende, se corrompe, lame la bota de su amo y pierde su brillo, ¿acaso ese majadero no es hoy quien ves encumbrado riéndose de ti su antiguo amigo, su hermano del alma, a quien sin dudarlo ya clavó un cuchillo?
- Celebra la gloria! Hemos vencido!! - dice ebrio el idiota, el que aunque vivo su ser yace dormido. Celebrar una victoria sin honor es peor que haber perdido. Celebrar la pestilencia es cual baile de condenados del infierno, felices ignorantes de su martirio, quemados, ampollados y destruidos, almas sin valor, que a cambio de nada se han vendido. Celebremos entonces amigo que ha vencido, tuya es la victoria y la derrota, pero la gloria es asunto mío.
No hay paz, no hay amor, no hay idilio, ni luz que ilumine y de brillo. Ya me harté de ti, tus tonterías y espíritu dormido, no eres más que un payaso poco divertido, un burdo juguete de los deseos, marioneta de tus 5 sentidos. No quiero saber más de ti, pero no te preocupes, puedes decir que eres mi amigo.


A. Cassadiego

viernes 28 de agosto de 2009

el beso

Tomo suavemente tus manos, siento la misma suavidad de los pétalos tersos de una rosa y la calidez de un abrazo tierno en una tarde helada. Levanto mi rostro deseando hallar el destello de tus ojos, esa luz que surge del misterio de la profundidad de tu mirada, cual fondo marino donde los dioses guardan los rayos de luna, donde no es posible llegar a menos que el protector del secreto despeje la bruma de la cotidianidad y muestre tu alma en todo su esplendor. En un instante consigo reconocer que hace miles de años hemos estado aquí, al ver tu rostro, tus labios, tu mirada percibo infinito de ti en mi.
En silencio me acerco a ti, tu perfume de primavera inunda mi ser. Siento miles de colores pasear por mi mente, como volar bajo por un valle lleno de flores. Un frescor de vida llega a mi sangre cuando tu olor la toca dentro de mis pulmones. Estar cerca de ti me llena de vida, es que verte así, sentirte así, saberte así, alimenta mi ser de tu esencia. Deliciosos los giros de tu cabello en tu rostro, esos que con delicadeza y ternura aparto para descubrir cada detalle de ti, ver tu esplendor, capturar tus detalles en mi memoria para no perderme nada de ti. Tu cuerpo toma calor y suavemente recojo tus cabellos detrás de tu cuello, puedo ver esos detalles que hacen de ti la tentación más grande a mi voluntad. Tu cuello desnudo, tu hermoso oído, tu delicada mejilla, la mirada de tus ojos llenos de luz, asombro y amor.
Suavemente percibo tu respiración, rítmica, relajada, profunda. Lentamente tus labios y los mios se encuentran, transmites tu amor a cada célula de mi cuerpo, mi alma se ve impregnada de tu ser, mi espíritu abre sus alas cual angel que bendice la grandeza del creador, por un instante todo es magia y no existe más realidad que mi mano sujetando tu suave cuello, el vaivén de tu respiración, la oscuridad de mis ojos cerrandose, el beso que me hace sentir que existe Cielo, y que mi Cielo eres tu.

A. Cassadiego

jueves 30 de julio de 2009

reflexión

A veces no nos damos cuenta que cambiamos con cada paso que damos. Por eso es importante avanzar en la dirección correcta que nos haga mejores seres humanos.


A. Cassadiego

jueves 25 de junio de 2009

querer

Querer, que concepto. Es que tratar de contener dentro de una palabra todo el significado de un sentimiento es simplemente imposible. Contener un río, cambiar las estaciones, construir puentes a un sitio lejano sólo para acercarse un poco mas, saltar al vacío y confiar. ¿Cómo encerrar lo más dulce en un solo bocado? ¿Cómo reducir ese universo que nos da la vida en un instante donde sólo cabe una palabra o un gesto? ¿Cómo no estallar en llanto cuando el corazón está desbordado? ¿Cómo no sentir la respiración del ángel de la muerte a cada segundo cuando el tiempo pasa y no llega la palabra que hace amanecer nuestro corazón?
Querer, una de las palabras más hermosas junto con madre, sol, vida y amor. El querer nos premia con la vida, cuanto amor incondicional podemos dar, cuantos pensamientos enfocados, cuantas cosas pasamos por alto, cuanto perdonamos en el instante en que queremos y nos entregamos, no hay bajo el manto de estrellas sentir que sane más que el querer.
Querer, quien no se ha visto confundido al tratar de exaltar vanamente el querer al decir que ama, quien no ha desechado la oportunidad genuina de querer al tan solo desear. Delicado como pétalos de una pequeña flor, dulce como un beso, cálido como un abrazo, hermoso como un amanecer, fresco como llovizna, tierno como una caricia, así llega el querer al corazón y nos inunda de verdad sagrada, sinceridad con nuestro ser y amor por la vida.
Querer, es respirar amor y tan sólo amor poder dar. Es convertirse en una ola de mar y danzar con la vida sin nada que esperar. Es abrir la mano, olvidar el secreto, tocar la vida y dar todo de si, con el alma dispuesta a entregarse en cada palabra, en cada gesto, en cada movimiento, en cada pensamiento.
Querer, es la única forma de tocar el Infinito. Crecer en cada instante y entregar una brisa fresca de vida a todo cuanto bajo el cielo está. Y es cuando siento toda esta inmensidad por cada uno de los seres del mundo en mi ser al momento de ver tus hermosos ojos, que surge de mi boca decir -Te Amo.


A. Cassadiego

viernes 5 de junio de 2009

qué te puedo regalar

Me encuentro parado frente al mar, ya es de noche, la luna, la arena y las olas colman mis sentidos. En mi soledad medito sobre mis pensamientos y me doy cuenta que poco a poco mi mente se llena de tu presencia. Hace algún tiempo ya de todo, sin embargo revivo tus ojos, tus manos y tu recuerdo.
La brisa de mar me devuelve a mis sentidos, despierto de mi sueño, recuerdo que ya no estás conmigo. Por un momento tengo la necesidad imperiosa de decirte lo que siento, no hay algo más grande que tu en mi memoria en este momento. Antes al sentir lo mismo hubiese corrido a ti con flores, caramelos, chocolates, vino, música, o tan solo con un beso.Hoy tengo tu recuerdo, agua mojando mis pies, luz de luna iluminando mi soledad y un olor salobre acompañado de una lágrima por lo que fue.
Decirte "te amo" es vacío, pero es cierto que amo lo que fuiste y la imagen de ti en mi memoria. La felicidad es efímera, para mi no es más que pasajes en mi mente, surcos labrados en el mar, que ola tras ola borra la huella de mi vida en esta tierra.
Estos ojos ya casi no perciben el paisaje, ya no puedo detener mis sentimientos que corren como manantial de mi rostro al encuentro de los océanos. Tantos errores que hoy pesan tanto, tantos errores que hoy hacen llanto, al fuego de ayer lo ahoga el mar de este momento. Las llamas de tu cuerpo, las brasas de tus besos, la ternura de tus mimos, tu mirada, tu silencio.
En silencio tomo el morral y cumplo mi promesa de amor eterno, hoy libro tus cenizas en este mar, que el dios de las aguas sea ahora tu templo. Nada puedo darte mas que un ramo de flores de corales, caramelos en forma de peces de mil colores, la luna y el sol para que iluminen tu paz y velen tu sueño. Te regalo todos mis recuerdos felices, esos por los que hoy lloro y tiemblo.


A. Cassadiego

domingo 24 de mayo de 2009

el baile

En un lejano pueblo existió un anciano que todas sus tareas diarias las acompañaba con un compaz de 1.. 2.. 3.. y una melodía que no paraba de repetir. Común era conseguirlo solitario con una sonrisa en sus labios, su caña de pescar y su melodía 1.. 2.. 3.. Feliz y satisfecho por las canas en su cabeza ya casi calva, entregado sin premura a sus quehaceres, como quien espera sin apuro que sus días se consuman en una total y cálida rutina, llena de amor infinito por todo aquello que sus ojos, ya casi ciegos, llegaban a ver.
Sin reclamar a su destino por todo aquello que le había arrebatado, sin juzgar a ninguno de los niños que reían y hacían mofas al verle con su cuerpo ya doblado por el peso del tiempo, bailando y cantando, una y otra vez 1.. 2.. 3..
Recuerdo haber escuchado alguna vez su tonada, una pequeña y simple oda para su gran amor. Decía palabras simples, cantaba como un vagabundo y se reía de todo cuanto recordaba. Cantaba con voz temblorosa lo que llenaba su corazón, decía una y otra vez libre de sufrimientos el coro,

- Tengo dicha de estar aquí y de haber tenido a aquellos que sin estar hoy conmigo aun los amo.. Vida! que bella eres en mi día y en mi memoria.. Gracias padre sol por el rayito que regalas a la luna.. Gracias por el día de hoy un pescado, gracias por dejarme verte un día más y admirar con mis ojos todo cuanto has creado..

Hoy el recuerdo del anciano es leyenda en toda la comarca, sólo resta cantar y bailar a diario, como aquel viejo ermitaño 1.. 2.. 3.. ¡que bonito es lo que esta vida me ha dado!!..


A. Cassadiego

domingo 10 de mayo de 2009

el centauro

Finalizada la batalla queda un campo esteril y las heridas producidas en el encuentro. Es imposible decir que se ha ganado algo más que la experiencia, nadie gana todo cuando se desata la guerra. Sin embargo me he hecho de nuevas tierras, riquezas y esclavos. Veo mis nuevos dominios desde lo alto del cerro del este, con el sol del amanecer a mi espalda contemplo mi nuevo reino. Justificar por qué la lucha es de necios, se pelea, se gana o se cae muerto.
Alguna vez fuí joven y viváz, creyente en un mundo justo, seguro y bello, hoy después de algo de tiempo se que no es más que una ilusión, que el mundo se construye a base de luchas, trabajo y fuerza. Nunca quise ser guerrero, no es al clan que pertenezco, soy de naturaleza cazador, unicamente me interesaba el sustento. Cómo saber que depara el destino, pues me he convertido en un guerrero, en el arte de las armas un maestro, en las luchas de poder un señor de señores, en los ojos de mi pueblo un dios que bajó de los cielos. Soy el amo de todo lo que hoy veo.
Comenzaba mis días con una correría por los bosques de mis ancestros, seguro y confiado de su protección. Recuerdo como parte de lo más hermoso de mi vida pasear entre los árboles, sentir la lluvia en mi cabeza y espalda, hacer amigos entre los mios y extraños, escuchar el canto de las aves, correr junto al rio, los mimos y cocina de mi madre, crecer y aprender de mi padre. Fue durante ese tiempo de infinita paz y tranquilidad cultivé mis artes, así como lo hicieron los que vivieron antes de mi. Estudio, contemplación, trabajo, generosidad y gratitud, como lo hicieron antes de mi, como lo harán los reyes que rijan estas montañas y este valle.
Aun así hoy en mi corazón reina el silencio, el silencio que se gana sólo cuando se acallan los gritos de los hoy ya muertos. Ni el trinar de las aves, ni la risa de mis pequeños, ni canto de los rios, ni las olas, ni las caricias, ni los besos de mi mujer pueden callar al frio silencio. Algunos interpretan mi silencio como serenidad, como realeza o simplemente leen en mi rostro y mis pasos el hielo. La sangre que hoy corre por mis venas ya no es la de un Centauro Cazador, sino la del Real Señor de la Guerra, que habla con el sable, que canta con la pica que atravieza carne, almas y cuerpos, que baila sobre los caídos para gloria de los suyos, para infierno de sus enemigos. Centauro de Hielo, vestido de Fuego y Sangre, el nuevo Hades de los vencidos, el nuevo Marte de los que van a la batalla, el nuevo Sol de los que están conmigo.
¿Honor? Salvado está desde el mismo momento en que mis flechas dejaron de cazar alimento para el cuerpo para cazar alimento de mi espíritu, como esos que equivocadamente comenzaron la lucha desleal contra mi, contra mi pueblo. ¿Piedad? Palabra odiosa que nos indica que debemos dejar vivos y en gracia a aquellos que nos quisieron matar, destruir y esclavizar, hoy no son tan fuertes como ayer, ¿tuvieron ellos esa misma palabra antes de comenzar?. ¿Odio? Soy lo que soy, instrumento de las circunstancias y de lo que los otros dioses dispusieron para que el destino me entrone hoy. No puedo odiar mi destino, lo acepto, lo vivo y le soy fiel. Mis enemigos son el empedrado de la calle de mi destino, los piso para llegar a mi Trono en los Cielos, no los odio, son eso, un camino. ¿Amor? Qué otra muestra de Amor puedo dar si no cambiar mi espiritu libre por el de un gerrero imbatible, dar a los míos la certeza que los Amo más que a mi vida, cambiar la ternura de un tierno ser del bosque por el silencio y el hielo de la guerra en nombre de aquellos que Amo más que a mi Alma. ¿Dios? Me convertí en uno, Centauro en el Cielo, un Dios que fue Cazador, en el día soy el Sol, en la noche, observa las estrellas, ¿ves? Allí estoy yo.


A. Cassadiego